Los pajaricos de Angry Birds se vuelven peluchadamente reales [Review Gizmodo]

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Angry Birds, el juego revelación para móviles ya no tiene bastante con estar presente en millones de dispositivos de todo tipo e incluso en nuestros ordenadores, ya se ha decantado por fin por dar el salto al mundo real, bueno, más o menos…

No es que DARPA se haya dedicado a modificar genéticamente a pajarillos inocentes para luego cabrearlos como con los monos de South Park en el parque acuático, no, es que por fin podéis compraros los auténticos peluches oficiales de Angry Birds.

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La colección está completa, con los 5 pajaricos protagonistas apeluchados con todo lujo de detalles, incluidos cola, cresta y picos prácticamente iguales a los del juego original y con los genuinos ojos de cabreo bordados.

También está disponible el odiado cerdo verde para que puedas montar en tu casa una partida prácticamente como en el juego.

Y no sólo están blanditos, sino que además en la frente tienen un botón que al estrujarlos o golpear con ellos hace que suelten los sonidos oficiales del juego: 3 diferentes para los pájaros y tan sólo uno para los cerdos.

Aunque su forma no es totalmente esférica, vienen a medir unos 10 centímetros de diámetro y son perfectos para lanzar, con la ventaja de que si atinas bien te “recompensarán” con sus simpáticas bocecillas.

Puedes comprarlos todos por 6 libras cada uno en Find-me-a-gift, aunque también tienen ofertas si compras varios simultáneamente.

Lo bueno

  • Muy parecidos a los reales.
  • Tamaño perfecto para lanzarlos como si fueran una pelota.

Lo malo

  • No les podéis cambiar las pilas.
  • Que no haya cerdos en diferentes tamaños.

Veredicto
Como peluches no se pueden comparar con otros más grandes que puedas regalar a alguien deseoso de abrazar algo mientras duerme, pero para jugar a lanzarlos o ponerlos de decoración se agradece su tamaño. Si os gusta el juego y echar un rato con amigos, en la oficina o lo mejor, con vuestros hijos o sobrinos, la verdad es que están bastante bien. Tal vez un pelín caros, pero es lo que tienen las licencias oficiales.

La pena es que en el mundo real no sea fácil que se multiplique, exploten o lancen huevos, pero bueno, es cuestión de ponerse, comprar huevos y petardos y de paso pillarse planchas de acero, cristal, madera y granito…— Dani Burón [Find-me-a-gift]

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