4 desafíos que deberán superar los CFO de las startups este 2023

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Reducir los costes, determinar los recursos necesarios, realizar previsiones y apostar por la tecnología adecuada son algunos de los retos de los responsables financieros.

En 2022, en España, las inversiones en startups descendieron un 20% respecto a 2021, situándose en 3.500 millones de euros invertidos, según el Observatorio de Startups de la Fundación Bankinter. Es la muestra de un frenazo en el ascenso continuado de inversión en startups que se llevaba registrando en los últimos años y un descenso de la confianza de los fondos que, en un escenario más pesimista, son cada vez más exigentes a la hora de seleccionar las startups que financian. 

Por otro lado, la rigidez del mercado laboral, la persistente inflación y las perturbaciones de la cadena de suministro van a continuar poniendo a prueba los planes de crecimiento de este tipo de empresas durante 2023. 

En este contexto, los directores financieros (CFO) de las startups se convertirán en una figura clave y necesitarán aplicar todos sus conocimientos y experiencia para contener el impacto de estas eventualidades. Así lo asegura Jaime Medina, CEO de la firma The Startup CFO, consultora que ofrece un servicio financiero externo para empresas emergentes que lo requieran. 

Además, el responsable asegura que tendrán que hacer bien sus deberes para presentar unas métricas sólidas que convenzan a los inversores de que son activos atractivos y que merece la pena seguir apostando por ellas. 

Con este marco Medina ha elaborado un listado de los principales desafíos a los que se enfrentarán los jefes financieros este año: 

Determinar los recursos que necesita la empresa

Según Forbes, a la hora de planificar las contrataciones, el 80% de los CFO dan prioridad a las posiciones en producto y tecnología. La escasez de perfiles digitales y la alta rotación de estos trabajadores son un verdadero quebradero de cabeza para las startups, por el coste tan alto que acarrea contratar.

Mejorar la agilidad en los procesos de selección para que los candidatos seleccionados puedan incorporarse cuanto antes y un onboarding adecuado que garantice la adaptación del talento a la cultura de la empresa, el equipo y el proyecto… son algunas de las medidas que pueden aliviar esta situación. 

Reducir los costes

Las dificultades a la hora de captar financiación obligarán al CFO a incrementar la solidez de sus números y a establecer un estricto control de las partidas de gastos e ingresos. Necesitará seleccionar las partidas en las que el presupuesto se puede reducir y deshacerse de cualquier gasto que no vaya a traducirse en ahorros o mayores ingresos a corto plazo.

En tiempos de mayor incertidumbre la tecnología puede ser una aliada a la hora de incrementar la eficiencia del conjunto del proyecto. El buen CFO, en resumen, será más estricto y en ocasiones tendrá que adoptar el papel de “poli” malo ante iniciativas y proyectos caros y con perspectivas poco realistas.

Realizar previsiones

El dato es el nuevo oro. Calcular indicadores como los unit economics (fórmula con la que se miden los ingresos, los costes y la rentabilidad por unidad de producto vendido o cliente captado) ayudará al CFO a realizar una previsión más cercana a la realidad de sus márgenes y puntos de equilibrio.

Una buena previsión permitirá a la startup reaccionar con más agilidad ante una eventualidad así como detectar ineficiencias. Debido a las particularidades técnicas de esta tarea, solo los CFO con experiencia, que estén bien formados y tengan los conocimientos necesarios podrán hacer frente a la incertidumbre y cumplir con las exigencias del contexto venidero. 

Apostar por la tecnología adecuada en el momento preciso

La inversión en herramientas que automaticen la contabilidad y la facturación como el ERP (sistema de planificación de recursos empresariales) es esencial para garantizar la eficiencia de las operaciones en el día a día. En este sentido, el CFO deberá anteponer la visión de largo plazo al ahorro, ya que la gestión del cambio de proveedor debido a una mala elección inicial puede suponer un trastorno para la startup y, además, hacerle perder dinero. 

Medina afirma que, a pesar de la coyuntura, no podemos caer en el pesimismo. El CEO de The Startup CFO cree que en realidad 2023 podría ser un buen año para las startups en fase inicial y recuerda que en todas las crisis que hemos pasado los buenos proyectos han conseguido financiación.