S.T.A.L.K.E.R. Shadows of Chernobyl

Workspace

El desastre de Chernobyl recobra protagonismo con uno de los juegos para PC más esperados de los últimos tiempos.

Basado en el desastre de la central nuclear rusa, S.T.A.L.K.E.R. recrea la zona de exclusión alrededor de ella con una mecánica que mezcla acción, rol, aventura y unas buenas dosis de terror.

La historia se desarrolla en el 2012, cuatro años después de que un nuevo desastre nuclear alterara las leyes de la naturaleza alrededor del reactor número 4 de Chernóbyl. La acción nos sitúa en 2012 cuando nos rescatan, amnésicos, para decirnos que somos un stalker, una especie de caza-recompensas de «La zona», un lugar agreste y despoblado de unos 30 km alrededor de Chernobyl. Allí buscaremos objetos irradiados por el segundo desastre nuclear que se produjo en 2006 (justo 20 años después del accidente real) y que tienen gran valor en el mercado negro. El suficiente para que miles de fanáticos sin miedo a la muerte hayan acudido para buscar fortuna enfrentándose entre ellos, al ejército, a terribles criaturas mutantes y a la invisible radioactividad.

Esta es la base de un juego de acción y aventura con toques de rol y, sobre todo, survival horror. Y es que el terror, la tensión y el desasosiego son las sensaciones más frecuentes de S.T.A.L.K.E.R. Todo gracias a una cuidadísima ambientación, con un excelente diseño de niveles, basado en buena parte en los lugares reales, y un apartado sonoro con mucho mérito porque la música se mantiene en segundo plano cediendo protagonismo a unos efectos que consiguen ponernos los pelos de punta: ese contador geiger sonando cada dos por tres, esos aullidos de los seres mutantes, ese sonido descarnado del viento? incluso esas voces en ruso (aunque las conversaciones importantes estén dobladas).

Los gráficos cumplen con unos buenos efectos de luz y texturas, pero lo más interesante es el sistema de vida artificial que controla todo el lugar, con su clima (con el ciclo día-noche) y los personajes que allí viven, y hace que los PNJ se comporten de un modo bastante real. Esto implica que todo evolucione, de forma que si dejamos el juego durante un tiempo cuando volvamos habrá cambios evidentes. Otro elemento destacable es la gran libertad que ofrece, con infinidad de misiones secundarias (tantas que al principio estaremos perdidos) y la posibilidad de forjar nuestro propio camino.