Actualidad TI 2001

La perspectiva en Stanley Kubrick


Considerado de manera unánime por critica y publico como uno de los mejores directores de cine de la Historia, Stanley Kubrick es además de los pocos cineastas que ha saltado entre distintos géneros (histórico, ciencia-ficción, terror, bélico, drama…) haciéndolo siempre con maestría. Quizá parte de la culpa la tenga su personal tratamiento de la imagen, especialmente lo que tiene que ver con la planificación de sus tomas, compuestas en ocasiones como si se tratase de cuadros. Con el siguiente video que os mostramos podréis comprobar gracias al meticuloso y concienzudo trabajo de quien lo ha confeccionado como la búsqueda de la simetría y la importancia de los puntos de fuga pueden resultar atractivos tanto estética como, al parecer, psicológicamente.

El iPhone, monolito negro de “2001, una LEGOdisea del espacio”

Cuando se le preguntaba a Stanley Kubrick por el significado de su película “2001, una odisea del espacio”, el director siempre respondía que el espectador que no la hubiera entendido debería volver a verla una vez más… y así sucesivamente. El papel del famoso monolito negro ha sido igualmente discutido, pero aprovechando la semejanza de su silueta con el smartphone de Apple y la indefinible pasión que algunos adultos aún mantienen por el universo LEGO, era cuestión de tiempo que alguien se entretuviese en realizar un diorama que rinde homenaje por igual a la película y al iPhone.

Dos científicos proponen buscar rastro de extraterrestres en la Luna

Arthur C. Clarke escribió en 1948 un relato titulado “El centinela” que anticipaba la base de lo que posteriormente se convertiría en el guión de “2001, una odisea del espacio“, escrito a medias con el director de la película homónima, Stanley Kubrick.

En dicho relato el protagonista descubría en un escarpado repecho montañoso de la Luna una pirámide rodeada de un campo de fuerza que al atravesarlo disparaba una alarma, una señal enviada a una antiquísima civilización que millones de años atrás pasó por este rincón del Universo y como sistema de alerta por si alguna vez del fango primigenio de la Tierra salía alguna forma de vida inteligente decidió colocar un “detector” no en la superficie del planeta, donde podría ser activado de manera accidental, sino en nuestro satélite, al que llegaríamos si alguna vez aquí se desarrollaba una forma de vida que fuera inteligente y capaz de alcanzar un grado de avance tecnológico que le permitiera salir del planeta y además fuese tan civilizada como para emplear ese nivel tecnológico para el viaje interplanetario en vez de para la autodestrucción.

Por eso ahora hay científicos que abogan por la búsqueda de artefactos alienígenas en la Luna.

Apple vs Samsung, ahora las pruebas se basan en pelis de ciencia ficción

El culebrón del iPad vs Galaxy Tab ya está rozando niveles de absurdismo tales que empieza a dar vergüenza ajena. Ya que si de por sí la denuncia es absurda porque en lo que se basa Apple para evitar que se venda la Galaxy Tab 10.1 es un mero diseño de un rectángulo con pantalla de 10,1″, además hemos visto pruebas falsas y que todo es relativo según cada país.

Pero suponemos que a ataques absurdos, defensas aún más absurdas, ya que uno de los nuevos alegatos de la defensa de Samsung parece cachondeo. Se basa en que dispositivos como el iPad no pueden patentarse ya que salían en la peli 2001: Odisea del Espacio.

El monolito de 2001 era una cinta VHS

Un portal a otra dimensión, un vigía de una remota civilización alienígena, un embajador de los dioses, un catalizador que otorga inteligencia o el aditivo que nos falta para pasar a la siguiente fase de la evolución.

O una simple losa de piedra.

Las explicaciones a qué es el famoso monolito negro de “2001, una odisea del espacio” son casi infinitas, debe haber tantas como espectadores ha tenido esta magistral película a lo largo de la Historia, pero la respuesta tal vez nos la haya desvelado definitivamente el artista David Herbert: el monolito era una cinta de vídeo formato VHS tamaño familiar. Y aún hay más.

Ahora sí que podrás decir que la lectura te atrapa

Comencemos impregnándonos del pensamiento de Thomas Mills, diseñador de la estantería circular que podéis ver en la fotografía.

La linealidad nos aleja de nuestas necesidades.

No te estrujes demasiado las meninges, es menos profundo de lo que parece. Lo que quiere decir es algo tan simple como que si pones todos los libros que vas a necesitar en una estantería tradicional tendrás que alejarte para acceder a los libros que están en los extremos. Peeeeero si la estantería es circular, todo queda al alcance de tu mano. Y si por el mismo precio te puedes sentar en medio y pones a sonar de fondo “Así habló Zarathustra” puedes sentirte como si fueses uno de los astronautas de “2001”. ¿Deseas saber más?

"2001" sigue dando vueltas

Cuarentaydos años han pasado desde que Stanley Kubrick nos llevó desde la edad de las cavernas hasta el infinito.

Y su película “2001, una odisea del espacio” sigue siendo una referencia en la ciencia-ficción, en los efectos especiales y en la narrativa. En cuanto a efectos especiales uno de los más espectaculares además por ser un “truco práctico”, es decir, hecho en el propio set de rodaje, es del la carrera continua por la sala toroidal de la nave espacial con parada final en el Monolito.

Como si se tratase de un hamster, el astronauta Dave Bowman pasaba todas las “mañanas” un rato corriendo, y aunque el futuro ya no es lo que era en 2010 alguien ha pensado poner en tu casa algo parecido para que no se te atrofien los músculos. ¿Deseas saber más?

Monolito: la figura de ¿acción? definitiva

Hay juguetes que ofrecen mucho y otros que ofrecen muy poquito.

Algunos incluso son capaces de ofrecer las dos cosas a la vez. Es el caso de la figura de acción que nos faltaba por tener, el Monolito de “2001, odisea del espacio”. Como el propio blister anuncia, “está lleno de estrellas” y “con ninguna articulación”. Por si faltaba algo, el fabricante se llama Kubrick. ¿Deseas saber más?

Convierte tu Mac en HAL9000

Parece mentira lo que se puede conseguir con solo un pedacito de plástico. Y no nos referimos a usar tu tarjeta de crédito para conseguir guarrerías por Internet.

Una simple pegatina puede transformar tu habitualmente insulso portátil, inconfundible del de miles de compradores del mismo modelo, en un homenaje al ordenador más famoso de la Historia del Cine. HAL9000 y su ominosa voz nos convencieron en “2001, una odisea del espacio” de que algún día alguien tendría que poner coto a la inteligencia artificial. De momento nos conformamos con tener un ordenador que no sea capaz de mandarnos al frío e inhóspito espacio sin pestañear. ¿Deseas saber más?