Actualidad TI bomba atómica

Si pensabas que una explosión nuclear era espectacular en tierra firme, espera a ver en el mar

“¡Es la bomba!”. Esa expresión popular que denota que algo es lo máximo y que nos ha impactado se debe a eventos como el del vídeo que te mostramos a continuación. Las explosiones siempre producen asombro, si además hablamos de la detonación de una bomba atómica, aún más. Pero si ya nos habíamos acostumbrado a las viejas filmaciones de explosiones atómicas en tierra puede que aún nos sorprendan más los no menos devastadores efectos que tienen lugar cuando el evento atómico sucede en aguas abiertas. No sospechaban los militares encargados de la filmación que tendrían que trepar a una palmera para no sucumbir a las olas generadas por la explosión.

Corea del Norte podría haber probado en secreto dos armas nucleares


Algo se cuece al norte del paralelo 38. O se ha cocido, si hacemos caso de lo que afirma un grupo de expertos en detectar pruebas nucleares secretas que al parecer habría encontrado sospechosos rastros radiactivos que indicarían que Corea del Norte habría efectuado dos pruebas atómicas. Pero no salgas corriendo todavía al sótano, esto sucedió en mayo de 2010.

Así es el primer milisegundo de una explosión nuclear

No son las puertas del Infierno, pero casi.

Lo que aparece en esa fotografía que parece mezcla de cuadro de El Bosco y decorado de peli de Tim Burton corresponde con el primer milisegundo tras la detonación de una bomba atómica.

La inminente bola de fuego que extenderá destrucción y muerte tuvo lugar en el año 1952 en el marco de las pruebas nucleares realizadas por el Ejército de Estdos Unidos en Nevada.

Comprueba si tu casa desaparecería en una explosión nuclear

¿Sobreviría a una explosión nuclear?

Depende de la distancia a la que se produzca. ¿Y mi casa? Pues lo mismo.

Con esa premisa la vida te será más relajada cuando salgas de tan terrible duda gracias a la web “Would I survive a nuke?” (“¿Sobreviviría a una explosión nuclear?”) que te permite calcular las posibilidades de salir ileso de un ataque atómico en función de diversas variables que tienen en cuenta lo próximo que vivas con respecto a grandes núcleos de población, cuántas de estas ciudades tienes cerca y especialmente el tipo de bomba que tengas la mala suerte de ver caer.

Ya te adelantamos que si es la Bomba del Zar (50 megatones) no te escapas como no vivas pero que muy lejos de la explosión. De hecho esa bomba sería capaz de causar quemaduras de tercer grado a una persona situada a 100 (cien) kilómetros del lugar de la detonación.

Hoy desmantelan en Texas la bomba atómica más potente de USA

La bomba atómica más potente con la que contaba el ejército de los Estados Unidos de América hoy será historia.

Con una potencia 600 veces superior a la que explotó en Hiroshima y diseñada para ser lanzada desde los bombarderos B-52, terminan 50 años de un terror atómico que “hará el mundo un poco más seguro con su desaparición“, según manifiesta Thomas D’Agostino, el director de Administración Nacional de Seguridad Nacional.

Esta casa para juegos infantiles es la bomba

El escultor Dietrich Wegner ha decidido aunar juegos y guerra.

Los niños podrán divertirse con uno de los símbolos más evidentes de la destrucción bélica gracias a esta casa-árbol con forma de hongo atómico. Pero no corras a comprarlo a la tienda de juguetes porque de momento está expuesto como obra de arte. Y aún hay más.

El cumpleaños del bikini

Esta importantísima prenda de vestuario femenino cumple hoy 55 años.

Pero lo que quizá muchos no sepan es que su origen está vinculado a la guerra. Tal día como hoy en el año 1951 los Estados Unidos probaban una bomba atómica en el atolón de Bikini, en el Océano Pacífico, una bomba de 15 megatones que produjo una bola de fuego 500 veces más brillante que el Sol.

En esas mismas fechas comenzó a ser noticia en el mundo de la moda la presentación de un nuevo tipo de bañador femenino en dos piezas. Hizo falta poco tiempo para que alguien uniera las dos noticias y calificando esa prenda como “la bomba” terminase llamándose “bikini”. El resto es historia. Y aún hay más.

El pastel atómico, desafortunada repostería

Hay celebraciones que pueden ser muy desafortunadas.

La que hoy nos ocupa concita por igual la repostería, lo nuclear y la oportunidad. La gran oportunidad perdida para haber encargado un flan, un pan de calatrava, un bizcocho o unas peladillas. Cualquier cosa habría sido más acertada que encargar una tarta con forma de hongo atómico para celebrar el éxito de unas pruebas nucleares en el Pacífico. ¿Deseas saber más?