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La almohada para solteros que quieren dormir abrazados

Corren tiempos oscuros… así, en general. Tanto que además de sustitutos de las relaciones amistosas (redes sociales) o de las sexuales (vibradores, vaginas en lata…) ya hay hasta sustitutos del cariñoso abrazo nocturno de la novia. Y no lo venden en oscuras páginas web, tiendas de artículos de coña, no. Esta almohada con forma de cuerpo femenino y un brazo para sentirte amado en esas frías noches invernales puedes comprarlo en grandes almacenes tan concurridos como los míticos Sears.

La cama con aire acondicionado: noches fresquicas

Seguimos a vueltas con la manía de no pasar calor por la noche en verano. Si el aire acondicionado te reseca las mucosas o contribuye a que te resfríes, si el ventilador no te deja dormir con su ruido o no resulta suficiente para bajar la temperatura del dormitorio, y si dormir en la bañera es hasta cierto punto un alivio pero te despiertas con tortícolis puede que esta solución sea la definitiva: una cama con su propio sistema de aire acondicionado en el colchón. Lo siguiente ya tiene que ver con pasaporte y emigrar.

Puedes aprender mientras duermes


Por fin se harán tus sueños realidad: aprender mientras duermes, si nos perdonáis la redundancia. Hay quien mantiene la creencia de que se puede aprender, por ejemplo, un idioma, mientras se duerme, y por fin la Ciencia ha corroborado en parte esa creencia. Neurólogos acaban de constatar que durante el sueño, si no adquirir conocimientos al menosnsí se puede reforzar los conocimientos previamente adquiridos.

Zeo Sleep Manager controla tu sueño

No siempre se le dedica la importancia que merece al sueño.

Y en ocasiones muchos problemas leves de salud podrían aliviarse con un sueño realmente reparador. La cuestión es ¿sabes si descansas realmente cuando duermes? Ahora con Zeo Sleep Manager podrás obtener una completísima información sobre las fases de tu sueño. Tan sencillo como colocarte el sensor y echarte a dormir. Por la mañana descargas la información y descubres si descansas o no.

La cama de 40.000 €… no la irás a usar sólo para dormir ¿verdad?

En ningún lugar se está como en la cama, que sirve hasta para dormir.

Pero si tienes una como este modelo llamado HiCan sería una lástima desperdiciar horas de uso y disfrute de la misma durmiendo. Tiene un completo sistema de entretenimiento multimedia integrado, un diseño de los más molón y cuesta la módica cifra de 42.000 €. Y aún hay más.

LUMi, la máscara para dormir que te despierta ¿?

Los que no puedan dormir por culpa de la luz ambiental estarán acostumbrados a utilizar esas máscaras que van desde los modelos en negro más sobrios hasta otros con colores y bordados que en comparación hacen parecer a Paco Clavel como Rambo y a Locomía como el Equipo A.

El problema es que aunque cumplen bien su objetivo para ayudarte a dormir, no permiten que puedas levantarte con el amanecer como en las pelis de Disney. La solución para ellos y los que vivan en zulos o habitaciones interiores llega de la mano de LUMI.

Silla-cama, la mejor amiga del oficinista

Es una lata el trabajar.

Ya lo cantaba Luis Aguilé, y no le vamos a quitar la razón al hombre. Lo cierto es que en ocasiones está uno en el curro y es que no hay manera, por más que lo intente no se concentra, la faena se acumula, la falta de descanso se deja notar… y lo mejor es volver a los remedios tradicionales y echar una siesta. ¿Problema? Pues que nuestras sillas de oficina no están bien preparadas para estos menesteres tan necesarios. A no ser que te pidas la silla Anychair, que es capaz de colocar su respaldo en posición totalmente horizontal y extender unos reposapiés que permiten descansar a pierna suelta. ¿Deseas saber más?

Este despertador te agrede para que te levantes

Suena el despertador. Las 6:30 de la mañana, tienes que ir al trabajo. ¡Nooo…! Gruñes cual orco, remoloneas, te estiras y piensas “5 minutos más…” que si no tienes cuidado se pueden convertir en 50… y ya está liada.
Por eso hay quien se pone dos alarmas. La de “me empiezo a despertar” (que en realidad es para seguir durmiendo) y la de “me levanto” (que en realidad es el de empezar a despertarse).
Hay quien, consciente de que no funciona, va un paso más allá y opta por despertarse a la primera completamente. Para ello puedes comprar un despertador que nunca se calle hasta que lo apagues y situarlo en el otro extremo de tu habitación, aunque tras apagarlo todavía hay quien, tambaleándose cual zombi, se vuelve a meter en la cama (5 minutos, ¡claro!)

Y por último, está quien ha pasado por todo ello, es un veterano del no poder espabilar y opta por los despertadores salvajes, como los que reproducen gritos, necesitan que completes un puzzle para que se callen o, como el caso que nos ocupa, te catapultan bolas en toda la cara. Puedes mirarlo tras nuestro salto.