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Desarrollan un sistema para limpiar de radioactividad grandes cantidades de agua

Gracias a la labor investigadora del profesor Huai-Yong Zhu y su equipo de la Universidad de Tecnología de Queensland, en Australia, puede que se haya encontrado un sistema ideal para solventar en cierta medida los desastres que ocurren en los accidentes nucleares.

Usando un nuevo tipo de absorbente “inteligente” se podría recoger la radioactividad del agua de mar para luego depositarla de manera segura en contenedores que no supongan un riesgo para la salud o el medio ambiente.

Logran la invisibilidad con nanotubos de carbono

Al parecer la famosa capa de invisibilidad de Harry Potter podría estar confeccionada en nanotubos de carbono.

Esa podría ser una conclusión de la investigación realizada por un equipo de la Universidad de Texas que habrían conseguido que un objeto “desapareciese” ante nuestra vista mediante el efecto de la refracción fototérmica, el que sufrimos cuando asistimos a un espejismo en el desierto, convirtiendo una película de nanotubos de carbono en invisible para ciertos ángulos de visión. Y aún hay más.

Si tu corazón está roto ponle un parche de nanotubos de carbono

Se suele decir que el tiempo todo lo cura en cuestiones de corazones rotos, pero claro, no se refieren a los daños que reciben los corazones al sufrir un infarto, ya que las células que mueren por falta de oxígeno ya no se pueden regenerar.

Pero eso era hasta ahora, ya que gracias unos parches especiales hechos de nanotubos de carbono se ha conseguido la regeneración de casi todos los tejidos afectados conduciendo la electricidad.

Músculos de nanotubos de carbono, 30 veces más fuertes que los humanos

En una eventual guerra entre hombres y máquinas, está claro que tendríamos las de perder, al menos en los combates cuerpo a cuerpo. Al parecer, la siguiente generación de músculos de nanotubos de carbono tiene una rigidez de lado a lado similar a la de un diamante, pero son tan flexibles como la goma cuando se mueven de forma perpendicular. Cuando se aplica voltaje a esas estructuras, se contraen con una fuerza 30 veces mayor que la de un músculo humano. Y son más rápidos, además: mientras las fibras de los músculos humanos se contraen un 10 por ciento por segundo, los nanomúsculos se contraen ¡un 40.000 por ciento! por segundo. Así serán los esteroides del futuro. Después del salto un par de vídeos que explican el concepto.