Un robot fotografía misteriosas marcas en la cámara secreta de la Gran Pirámide

Empresas

Hace 4.500 años que unos ojos no se posan sobre este recóndito lugar de la Gran Pirámide.

Y el olvido lo ha roto el pequeño robot por control remoto que está explorando ese túnel en el corazón de una de las más impresionantes construcciones del ser humano. Misteriosas marcas han aparecido en el suelo de ese estrecho conducto de ventilación y los arqueólogos del equipo que investiga los secretos de las pirámides de la planicie de Gizeh aún no sabén encontrar explicación para las esas señales que han permanecido ocultas durante milenios. Y aún hay más.

Desde la Cámara de la Reina se adentra un angosto conducto de 63 metros de longitud por el que apenas cabe un pequeño robot explorador manejado a distancia y fotado de una cámara.

Las imágenes captadas por esta  han revelado unas marcas en el suelo cuyo origen, significado y función se desconocen por el momento. En el corazón de una colosal estructura de 146 metros de alto formada con más de 2 millones de gigantescos bloques, el túnel, de 20×20 cms. presenta esas marcas rojizas en la piedra así como unas pequeñas piezas de metal en medio de dos bloques que impedían el acceso a través del dichoso túnel.

¿Graffitis o símbolos religiosos? En esta galería fotográfica tenéis más instantáneas del misterioso rincón en el corazón de la Gran Pirámide cuyos secretos aún tardaremos en desentrañar habida cuenta de que hay un segundo bloque de piedra que bloquea el túnel y no será fácil abrirse paso a través del mismo. ─Antonio Rentero [New Scientist]

Lea también :
Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor