Unos ladrones entran en una prisión neozelandesa para robar

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Puede que la serie Prison Break haya hecho que veamos de una manera irreal la vida en prisión y sus medios de seguridad, pero lo ocurrido en Nueva Zelanda hace unos días nos muestra que la vida más que basarse en planes superelaborados de precisión milimétrica, parece más un sketch de Monty Python. ¿Cómo definiríais el robo de una tele en una cárcel por parte de unos ladrones del exterior?

Esto es lo que encontró la policía en la prisión New Plymouth cuando fueron avisados por los bomberos que habían estado apagando un incendio provocado al quemar unas cortinas de uno de los edificios administrativos de la misma.

Los aspersores se encendieron cerca de la medianoche y cuando los bomberos llegaron, se encontraron que una de las ventanas había sido forzada. La policía luego descubrió que unos ladrones habían entrado para llevarse una tele de plasma de 50 pulgadas y luego se habían ido a pie.

Vale que sea la prisión más antigua del país y que sólo tenga capacidad para 112 presos, pero la verdad, si unos ladrones han conseguido entrar y escapar de una manera tan cutre con un botín tan chorra, no puedo ni imaginar como consiguen que no se escapen.

¿Usarán métodos tan sádicos y avanzados como el viejo truco de los profesores de primaria de poner a un preso que apunte en una pizarra los nombres del que intente escaparse?— Dani Burón [Stuff.co.nz]

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