6 razones por las que nadie invierte en tu startup

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¿No consigues que ningún inversor quiera financiar tu startup? Hay muchas razones por las que esto podría estar pasando.

Tienes una gran idea, has hecho tu estudio y crees que gracias a ese nuevo producto o servicio podrías hacerte rico… pero te cuesta empezar, porque llevas varios meses intentando conseguir financiación para tu startup y no haces más que oir frases de rechazo. Los inversores te han dicho de todo, desde que es todavía demasiado pronto, hasta que tu proyecto no encaja en lo que están buscando, pasando por el clásico para sacarse a gente de encima: es una gran idea, pero no es un buen momento.

Y, sin embargo, tú sabes que es posible, que todos esos inversores sí escogen algunas startups y las protegen bajo su ala de financiación y consejos, ayudándolas a salir adelante. ¿Qué es lo que falla en tu proyecto? ¿Por qué ningún inversor cree en tu idea? Hay muchas razones, algunas te las dirán directamente, otras nunca las admitirán. Estas son las principales causas por las que nadie invierte en tu startup:

1. Tu plan de negocio es débil. Vuelve a echarle un vistazo a tu plan de negocio, porque muchas veces es ahí donde está el problema. ¿Has realizado un buen estudio de mercado? ¿Dejas claro cómo piensas monetizar? ¿Das cifras realistas de previsión de ingresos y gastos? Si puedes, haz que te revise el plan algún experto y que te dé consejos para mejorarlo. Y, si el inversor en potencia te dice claramente que el plan de negocio es el problema, pregúntale qué tendrías que cambiar.

2. No te diriges bien a los inversores. Los inversores son figuras muy demandadas: al igual que tú, miles de emprendedores con ideas que creen brillantes se dirigen a ellos todos los días buscando su financiación. Nunca des por hecho que tienen tiempo para ti. Un mensaje en Linkedin que diga “tengo una idea brillante, dime cuándo quedamos para que te la cuente” no es suficiente, y da por hecho que el inversor va a querer verte. Muchas veces, simplemente por eso, se negarán a conocerte.

3. No te diriges a los inversores adecuados. Investiga bien a cada inversor al que te dirijas. Estudia la lista de proyectos en los que han invertido: ¿tienen algo que ver con el tuyo? Es mejor siempre intentarlo con inversores que conozcan tu sector, que suelan invertir en startups de ese tipo. No vayas con tu juego móvil a un inversor especializado en temas sanitarios.

4. No confían en tu capacidad para llevar el proyecto a buen puerto. Esto nunca te lo dirán a la cara, pero suele ser una de las principales razones por las que los inversores rechazan startups: no confían en los fundadores. Quizá hasta les guste la idea, pero creen que no tienes lo que hay que tener (experiencia, habilidades, capacidad de liderazgo, compromiso) para hacer que llegue al éxito. Los inversores no quieren perder tiempo en startups con fundadores en los que no creen.

5. No confían en tu equipo. Otra de esas razones que no dicen (o sí la dicen si tú sí les gustas). Les gusta la idea, y creen en tu capacidad de liderazgo. Lo que no les gusta es el equipo que has juntado para llevar el proyecto a cabo. Gente con poca experiencia, con una falta de habilidades básicas en algún tema, a los que ven poco dispuestos a darlo todo por la startup. Quizá te propongan que cambies de equipo… ahí la decisión es tuya.

6. No te dejas aconsejar. Otra razón básica: les pareces demasiado apasionado, con una visión demasiado clara de lo que quieres y poco abierto a consejos. Hay inversores que tienen mucha experiencia (más que tú, seguramente) en el sector y que pueden proporcionar una ayuda muy valiosa, pero no invertirán en ti si ven que no estás dispuesto a escuchar y aceptar consejos.

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