China pone en jaque a la industria de los gadgets electrónicos

Empresas

Bueno, bueno, quizá el titular me ha quedado un Pekín pelín sensacionalista… pero no demasiado, no creáis. Ya sé que siempre anunciamos que Google o Apple acabaran dominando el mundo, pero quizá las cosas pueden ser diferentes. Nos explicamos mejor.

Según publicaba anteayer The Wall Street Journal la economía mundial empieza a temblar (todavía más) por las recientes mediadas aprobadas por el gobierno chino en lo referente a la explotación de sus numerosos yacimientos y a la exportación de los metales más raros que se encuentran en la Tierra. Al parecer China es el principal suministrador (casi el 95% del mercado mundial) de estos metales tan difíciles de conseguir, y parece que no sólo ya ha tomado conciencia de ello (como Skynet) sino que empieza a jugar cartas preocupantes. Te explicamos más tras el salto 

Las últimas medidas que de manera coordinada han tomado los diferentes estamentos del gobierno chino (el Ministerio de Comercio, el Consejo de Estado, el Gabinete Presidencial, etc.) han puesto en alerta a los analistas internacionales. La extrema reducción de los cupos de exportación y la subida de los impuestos sobre el comercio de estos raros metales no son buenas noticias.

Estos materiales difíciles de conseguir son utilizados en aplicaciones de alta tecnología (armamento guiado por láser, las sofisticadas baterías de los coches híbridos, y cientos de componentes de los más variados gadgets electrónicos). Y ahí nos golpeará dónde más duele, pues en breve no se descarta una subida general de los precios de nuestra querida electrónica de consumo.

Algunos expertos acusan al gobierno chino de estar “jugando” con el resto del mundo, y de retener una gran parte de la explotación de esos metales sin destinar la misma a ningún uso específico, simplemente almacenándola en una gran reserva nacional. Así, jugando con los indicadores del mercado (con los valores de la oferta, la demanda, etc.) y sus reservas acumuladas, China podría hacer fluctuar el mercado a su antojo y provecho.

Y todo eso, digo yo, mientras el pueblo chino no desembarque ya definitivamente en el mundo del consumismo electrónico. En el país donde antes reinaban las bicicletas ahora todo el mundo ansía tener un coche. Mucho me temo que el día que toda la población china quiera (y pueda pagar) un iPod y un teléfono móvil ese comercio mundial de metales raros será engullido por la propia demanda nacional – dani olego [TheWallStreetJournal]

Autor: Doleo
Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor