Clicker, el mejor amigo del hombre

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Fútbol y cerveza, no hace falta más para tener contento a un hombre, al menos durante la tarde del sábado. O del domingo. Bueno, o los miércoles con la Champions. O los lunes, que ahora también hay partido de Primera. Anda, y los viernes de Segunda. Vale, de acuerdo, tardes felices toda la semana.

Y para ello simplemente necesitas tener a mano un Clicker, mando a distancia y abridor de botellas de cerveza todo en uno. Y creías que después del agua fría ya estaba todo inventado. ¿Deseas saber más?

Parece mentira que aún no se le hubiera ocurrido a nadie, pero así parece, los dos objetos que más puede apreciar un hombre en esas tardes balompédicas unidos en uno solo.

De la parte del abrebotellas nos vamos a permitir no explicarte nada, porque a estas alturas creo que poco te vamos a enseñar que tú ya no sepas. En cuanto a las funciones de mando a distancia, el Clicker te permite controlar hasta 9 dispositivos (incluyendo en el noveno lugar tercios, quintos, litronas y botellines) con botones etiquetados para TV, Cable, DVR, DVD, VCR, AMP, SAT y VCD.

Tiene almacenados más de 630 códigos de los aparatos y fabricantes más comunes pero también cuenta con la función de aprendizaje que te permitirá programar cualquier otro que no esté incluido en esa lista.

Puedes programar además hasta 12 macros que harán que con un solo toque se conecten diversos aparatos o combinaciones de los mismos, por ejemplo: pulsar “1” y que se encienda la TV, el amplificador y el canal 25 del sintonizador por cable.

Por último es interesante destacar que cuenta con un sistema de back-up de almacenamiento de memorias que hace que estas no se pierdan al cambiar baterías y evita tener que volver a programar el Clicker con tus dispositivos, macros, etc.

Nunca más tendrás que buscar por todo el salón el abrebotellas para calmar tu sed, porque seguramente eres de los que no suelta el mando a distancia siguiendo los postulados de Charlton Heston para las armas de fuego (“me la arrebatarán de las frías manos de mi cadaver”). Ahora siempre lo llevarás contigo, y viceversa, nunca más volverás a deambular por casa buscando el mando a distancia.

Desde ahora lo puedes guardar en el cajón inferior al de los cubiertos, junto con el sacacorchos, la rasera de los huevos fritos, los palillos de la comida china que nunca usas y media docena de cucharillas que no hacen juego, que no sabes con certeza de donde han salido, pero que te da pena tirar. — Antonio Rentero [MyClicker]

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