España a la cabeza de Europa en cuestión de spam

Seguridad

La Comisión Europea ha publicado un comunicado “Lucha contra el spam, los programas espía y los programas maliciosos: la Comisión considera que los Estados miembros deben mejorar sus resultados”, en el que se hace un austero estudio de la situación del correo basura en Europa.

España es el quinto productor de correo basura en el mundo, aunque si se relativiza en función de sus habitantes, la situación es todavía peor.

La Comisión Europea es una institución políticamente independiente que representa y defiende los intereses de la Unión en su conjunto, propone la legislación, políticas y programas de acción. Esta semana ha hecho un llamamiento a las autoridades y partes interesadas para que intensifiquen su lucha contra el spam, los programas espía y los programas maliciosos.

Y es que, pese a que la legislación vigente prohibe el spam en la unión Europea, Europa es uno de sus grandes productores, con cinco países en el “top ten” de creadores de basura. No es nada nuevo. En el informe reflejan que el volumen de correos electrónicos no solicitados enviados continúa siendo muy elevado. Symantec y MessageLabs han estimado que el correo basura representa entre el 54% y el 85% del correo electrónico total. En 2005, Ferris Research calculó el coste del spam a escala mundial en 39 mil millones de euros, mientras que Compueters Economics evaluó el coste de los programas maliciosos en 11 mil millones de euros, también a escala mundial. Cifras más recientes publicadas por Sophos muestran que el 32% del spam procede de Europa, aunque Asia sigue a la cabeza con un 34%.

Al margen de estos cálculos (que nunca tienen en cuenta los beneficios de quien vende soluciones al problema) en el informe se muestra a continuación la tabla publicada a principios de noviembre por Sophos y titulada “Origen del spam, los doce países más contaminantes” o los “dirty dozen” como los llama Sophos y que se corresponde con el porcentaje de spam mundial que produce cada país:

1º Estados Unidos de América, con un 21,6%

2º China (incluido Hong Kong), con un 13,4%

3º Francia, con un 6,3%

3º Corea del Sur, también con un 6,3%

5º España, con un 5,8%

6º Polonia, con un 4,8%

7º Brasil, con un 4,7%

8º Italia, con un 4,3%

9º Alemania, con un3,0%

10º Taiwán, con un 2,0%

11º Israel, con un 1,8%

12º Japón, con un 1,7%

Otros, 24,3%

Y hasta aquí el informe de la Comisión. Pero estas cifras no son lo peor. Si tenemos en cuenta el número de habitantes, los porcentajes dejan a España mucho peor de lo que pueda parecer. La lista quedaría como sigue:

1º Corea del Sur, con unos 44 millones de habitantes, envía un 0,1431% de spam por millón de habitantes.

2º España, también con unos 44 millones, envía un 0,1318% de spam por millón de habitantes.

3º Polonia con 38,5 millones de habitantes, envía un 0,1246% de spam por millón.

4º Francia, con unos 63 millones, envía un 0,1000% por millón.

Si además, tenemos en cuenta que el envío de spam masivo está íntimamente relacionado con el secuestro de sistemas “zombie” (esclavos que se dedican al envío de basura a través de programas instalados sin el consentimiento del usuario) las conclusiones están claras. En España el índice de máquinas troyanizadas dedicadas al envío de correo basura es de los más elevados del mundo. Aunque evidentemente no se tienen en cuenta las posibles diferencias tecnológicas entre los países, como puede ser el acceso al ancho de banda, número de sistemas informatizados, o la infraestructura propia de cada país, esta cifra puede dar una idea bastante precisa de la situación.

Unas conclusiones parecidas se sacaban ya de un boletín publicado en enero, en el que se estimaba que se habían detectado 330.000 máquinas “zombie” en España en diciembre de 2005. En esa noticia se hablaba de que existen más máquinas “zombie” pertenecientes a botnets (red de máquinas secuestradas) que sistemas colaborando activa y conscientemente en redes legítimas distribuidas con fines altruistas. La situación, por desgracia, no parece mejorar.

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