La NASA paga 67 millones de dólares a Aerojet Rocketdyne para mejorar sus propulsores

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Como parte de su plan de mejora tecnológica, la NASA ha decidido contratar a Aerojet Rocketdyne por 67 millones de dólares, para el desarrollo de un nuevo sistema de propulsión eléctrica solar (SEP) avanzado.

Aunque con la última crisis financiera parecía que EEUU estaba dejando un poco de lado los proyectos de la NASA, con el creciente interés de empresas privadas por el espacio, se está volviendo a apostar por la agencia espacial de EEUU. En este caso, un nuevo contrato millonario se utilizará para mejorar el sistema de propulsión de sus vehículos.

La propulsión química es sin duda la más usada en misiones espaciales, pero desde hace décadas se investiga en los propulsores iónicos, en especial los de propulsión eléctrica solar (SEP) que permite capturar energía solar para convertirla en electricidad, que se utiliza posteriormente para acelerar iones y generar impulso. Este tipo de propulsión presenta numerosas ventajas, especialmente en su eficiencia.

El contrato al que ha llegado con Aerojet Rocketdyne por 67 millones de dólares durante 3 años, busca el desarrollo de un nuevo SEP avanzado, que permita duplicar el empuje de los SEP actuales y multiplicar por 10 la eficiencia respecto a la de los sistemas de propulsión química. El objetivo es que al finalizar el contrato, Aerojet Rocketdyne haya proporcionado cuatro SEP que se usarán en misiones reales.

Además de esto, Aeroject Rocketdyne ya proporciona a la NASA los motores RS-25 de propulsión química, que serán usados en las próximas misiones a Marte. Por su parte, el nuevo SEP se utilizará en la Asteroid Redirect Mission, que se llevará a cabo a mediados de 2020.

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