Ser Iron Man te costaría más de 1.600 millones de dólares

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La diferencia entre un hombre y un superhéroe a fin de cuentas… es la pasta. Al menos si te llamas Bruce Wayne o Tony Stark la forma más cómoda de combatir el crimen es enfundarte en tecnología punta pagada con tus millones. Claro, que en el caso de Iron Man quizá sea ya un poquico “ostentóreo“, que diría Jesús Gil y la suma de artilugios para la armadura, mansiones excepcionales y deportivos de campanillas sólo los soporte un riñón particularmente bien protegido. Alguien se ha tomado la molestia de ir detallando todos los jugueticos de Tony Stark hasta concluir que si de verdad fueses asquerosamente rico y te lo propusieses tú mismo podrías ser Iron Man. Eso sí, necesitarías algo más que unos cartones y cinta de embalar. Pongamos que te sobraran 1.600 millones de dólares. Suma y sigue. A continuación, el presupuesto al detalle.

¿Quién no ha soñado con ser un superhéroe? ¿y con ser un playboy? ¿y con ser un divertido millonario?

Pues todo junto, agitado, mezclado y con mucho hielo picado, es Tony Stark. Y si lo metes en una armadura hipertecnológica tienes a Iron Man. Pero antes que nada necesitarás un abultadísimo presupuesto para poder costear todas las armas y aparatejos que convierten al Cabeza de Lata en un ejército de un solo hombre. Por no hablar de las mansiones y cochazos de que disfruta el multimillonario bon vivant en su tiempo de ocio.

Empecemos con la lista de la compra.

Un casco con visores proporcionadores de infinidad de datos mediante proyección HUD (head up display) y un completo sistema de comunicaciones pueden costar unos 54 millones de dólares. Eso en cuanto al hardware, porque desarrollar y programar el software de manejo podría costar más de un millón de dólares.

Con otros 2 millones consigues un juego de alerones en hombros y espalda. Si además quieres la artillería habitual en los hombros añade casi medio millón más de dólares.

Todo ello necesitará suficiente energía… la de un pequeño reactor nuclear en el pecho… 36 millones de dólares más. Para defenderte nada como tener a mano unos cuantos minicohetes antitanque en la muñeca… millón y medio más al canto. Súmale otros dos millones más a las propias manos para tener unos propulsores estabilizadores y para maniobras complejas. Son los que te ayudarán a moverte por el aire junto con un par de impulsores principales en las botas a casi 4 millones el par. Completamos la armadura con unas baterías en la cadera (2.000 pavos de nada), un sistema de bengalas para maniobras de distracción de medio millón de dólares y pongamos otros 10 milloncejos para la armadura de titanio dorado y rojo.

En total $110.302.000 sólo para la armadura.

Entramos en casa y un sistema domótico tan avanzado como Jarvis no te va a salir por menos de 10 millones de dólares. Pero qué menos para controlar hasta el último aspecto de una mansión tan espectacular como la que el amigo Stark tiene al borde del mar y que muy bien podría costar unos 25 millones.

Además el continuo avance hace que las sucesivas armaduras vayan siendo mejoradas por la generación posterior, de forma que debemos ir acumulando los respectivos costes. Si la Mark 0 que permitió a Stark huir de su inicial cautiverio no le costó ni un dólar, no ocurre lo mismo con las siguientes siete que sumarían en conjunto más de 1.400 millones de dólares.

Y cuando Tony Stark prefiere despeinarse sobre el asfalto, nada como un nutrido garaje repleto de preciosidades sobre ruedas. Saleen S7, Shelby Cobra, Audi R8, Tesla Roadster, Rolls Royce Phantom, Bugatti Veyron… más de 3 millones de dólares en “bugas”. Lo normal.

Al final la suma alcanza 1.612.717.000 millones de dólares, o lo que es lo mismo 9.470.920.891,48 euros. Calderilla.

A continuación tienes el resumen de todo con detalle. ─[MoneySupermarket]

 

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