Internet como plataforma periodística

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Los grandes editores de revistas debaten en China, país que destaca en el ejercicio de la censura tanto vía impresa como online, sobre el sector en la era electrónica.

La crisis de las publicaciones periódicas en papel y el traspaso de inversión en publicidad hacia los nuevos medios, como Internet y los móviles, son los principales temas a debate en el XXXVI Congreso Mundial de Revistas, organizado por la Federación Internacional de Publicaciones Periódicas (FIPP). El evento, inaugurado este lunes, se celebra en la capita de China, país que destaca en el ejercicio de la censura tanto sobre publicaciones impresas como sobre la Red.

El presidente del FIPP, Donald Kummerfeld, señaló en la ceremonia de apertura que el objetivo del congreso es analizar el futuro de las revistas en los próximos 10 años, y añadió que se ha escogido China por primera vez como sede del congreso por ser “la más dinámica economía del mundo”. Además, es un sector muy interesante para las firmas extranjeras, que a través de empresas conjuntas han logrado introducir en el país asiático versiones en mandarín de Elle, Cosmopolitan, FHM, Esquire, Rolling Stone, Marie Claire, National Geographic u Oggi, entre otras.

La idea que se impuso en las primeras ponencias del congreso no es muy alentadora para el sector: cada vez menos gente lee revistas aunque en mercados como China los lectores sí están aumentando y se pasa a las nuevas tecnologías, sobre todo Internet, para conocer la información que antes extraía de esas publicaciones periódicas. “Los medios digitales reemplazarán a los impresos”, sentenció tajante Yu Kuo-ting, uno de los ponentes y presidente de la editora taiwanesa Business Weekly.

El “fin del papel” que algunos vaticinan no parece generar tristeza ni romanticismos en los grandes editores: “No hay que preocuparse demasiado en el formato de la revista, sino en el contenido y en fomentar la participación”, destacó Steven Pleshette, presidente de la editorial Rodale (que publica Men’s Health). Todos coincidieron en el ascenso de las versiones Web de sus revistas: según los cálculos de los conferenciantes, actualmente los ingresos por publicidad en sus páginas representan un 10 por ciento del total de sus compañías, pero en uno o dos años rondará el 30-40 por ciento.

También se destacó que cambiar del papel a la pantalla no tiene que implicar grandes cambios en las redacciones: el mayor defensor de esta idea fue Torsten Klein, presidente de G+J International, quien abogó por “no crear departamentos de Internet ni separados del resto de la compañía”. “Tenemos cientos de Webs, pero no queremos comprar empresas ajenas al sector ni crear cabeceras nuevas. Queremos llevar a nuestra propia gente a Internet, fortaleciendo las marcas que ya existen”, destacó Klein, presidente de la empresa que publica en español revistas como Geo, Muy Interesante o Ser Padres.

La clave, coincidieron los ponentes, está en dar a los lectores lo que ha dado el éxito a Internet, la interactividad: reducir la división entre el que escribe y el que lee, y que éste último también pueda participar en la elaboración de contenidos.