La demanda supera la oferta, de momento

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Hay pocas explicaciones objetivas para justificar un mercado como el que
estamos presenciando últimamente.

Escena empresarial

Las subidas no son significativas pero son constantes y basadas en

volúmenes que podríamos considerar aceptables con respecto a lo que ha

sido el comienzo del año. El flujo de entrada de fondos continúa siendo

el impulsor básico, que además no encuentra mucha resistencia por el

lado de la oferta de papel, con lo que la consecuencia natural de este

par de fuerzas desemboca en unos índices que van superando las cotas

anteriores casi con independencia del resto de referencias que

habitualmente mueven los mercados. Una buena muestra de ello es la

reciente OPV del Shinsei Bank japonés, participado por Banco Santander,

en la que la demanda ha superado en 21 veces a la oferta.

Teniendo en cuenta el saneamiento de las cuentas de las compañías

americanas y la sed de inversión, es lógico que continúen los

movimientos corporativos que ya se iniciaron unas semanas atrás. En este

sentido Cingular ha sido quien se ha llevado el gato al agua al comprar

ATT Wireless por 41.000 millones de dólares mientras que North Fork

Bancorp compraba GreenPoint Financials por 6.300 millones de dólares y

National City ofrecía 2.100 millones de dólares por Provident Financial.

Entre la cadena de efectos derivada del adelantamiento de Cingular a

Vodafone se encuentran la subida de Unión Fenosa (Amena) y Vivendi

(tiene el 55 por ciento de SFR que es otra de las alternativas de

Vodafone, que ya posee el restante 45 por ciento) por efecto simpatía.

Esta renovada fuerza en las operaciones corporativas (muchas de ellas hostiles

por cierto) muestran confianza en que se han recuperado los

fundamentales empresariales. Por ejemplo, es notable el caso de

Carrefour Francia, valor que se encontraba relativamente olvidado hasta

que esta misma semana surgían rumores de OPA por parte de Wal-Mart,

incluso sabiendo el enorme cúmulo de condicionantes legales referidos a

cuestiones de competencia que conllevaría tal operación. Nosotros a este

respecto solo tenemos que añadir una cosa más… beware the winner´s

curse (es decir, cuidado con la maldición del ganador).

En

la escena empresarial hay alguna cuestión más que merece la pena

señalar. Por un lado se han conocido resultados de compañías como las

ventas de H M y Wal-Mart correspondientes al mes de enero que han

dejado buen sabor de boca e incluso han contagiado a algunas compañías

del sector (Carrefour, Inditex…). Telefónica Móviles, Sogecable,

Arcelor, Volkswagen, Telecom Italia y Totalfina son ejemplos de empresas

españolas y extranjeras que han presentado cifras de cierre del 2003 en

línea o mejor de lo estimado y sin además dar pinceladas negativas sobre

la evolución esperable para el primer trimestre del 2004.

KPN en Holanda dio el toque positivo al anunciar ahorros relacionados

con la reestructuración de E-plus de más de 1.000 millones de euros, que

se corresponden aproximadamente con unos 43 céntimos por acción y que

precipitaron una fuerte subida del valor de en torno al 7 por ciento en

un día. En general la sensación que se transmite por parte de las

compañías es de corte neutral-positivo (ignorando claro está, la

cuestión del euro apreciado).

Datos macro

Los datos macro han venido algo mezclados esta semana dando una de cal y

otra de arena. En general la reacción de los mercados, aunque

ligeramente positiva, parecía denotar que casi todo lo bueno está

descontado, y que lo negativo simplemente no importa en este momento, o

bien no es suficientemente malo para catalizar una toma de beneficios.

Por un lado el índice de confianza de la Universidad de Michigan preliminar de

febrero salió muy por debajo de lo que se esperaba (93,1 vs 103,8

anterior y 103 estimado) posiblemente por la filtración del efecto de un

mercado de trabajo que no termina de despegar (aunque el empleo no

consta directamente en la encuesta y a pesar de la buena evolución de

los mercados y la inminente devolución de las retenciones de impuestos).

De corte negativo fueron también el Zew de febrero de Alemania (69,9 vs

72,9 anterior) y los permisos de construcción de nuevas viviendas y dato

de nuevas viviendas iniciadas en EE.UU., que sufrieron retrocesos.

El dato de la Fed de Philadelphia recibió una buena bofetada al caer desde

38,8 hasta 31,4 mientras que se esperaba 35. Continuó mostrando

expansión aunque algo más moderada, eso sí, con un subíndice de empleo

que se mantenía en positivo por quinto mes consecutivo, confirmando la

creación de puestos de trabajo en esta zona.

Por la parte

positiva tuvimos en Estados Unidos el índice de indicadores líderes de

enero que subió por décimo mes consecutivo afianzando la recuperación,

la encuesta de manufacturera de NY que alcanzó 42,0 vs 39,2 anterior y

vs 37,0 esperado y el dato de producción industrial de enero que repuntó

un 0,8 por ciento después de permanecer plano el mes anterior. Un

detalle interesante a tener en cuenta ha sido el crecimiento del 1,7 por

ciento del PIB japonés correspondiente al cuatro trimestre de 2003, lo

que equivale a un 7 por ciento anualizado y que queda muy por encima de

los registros de los últimos años.

Otro reflejo de que

las cosas van razonablemente bien en Asia, ha sido la elevación del

rating de Standard Poors sobre la deuda China en dos escalones por

encima de la consideración de bonos basura hasta BBB+. Esto además de

confirmar las buenas perspectivas, ha supuesto un espaldarazo importante

para sus mercados (la elevación del grado de inversión podría ser

consecuencia del interés que suscita este país de cara a la apreciación

de su moneda).

Asimismo, podríamos mencionar el hecho de que

Corea y Taiwán hayan salido de la lista de mercados emergentes en los

índices que elaboran varias firmas internacionales, para pasar a la

categoría de mercados desarrollados.

Euro vs. dólar

El euro ha tocado nuevos máximos al superar el nivel de 1,29 dólar/euro

a mediados de la semana, coincidiendo con la publicación de algún dato

mediocre en Estados Unidos. El mercado parece estar tanteando hasta qué

punto puede llegar en la apreciación de la moneda única según se van

produciendo las declaraciones y los comentarios de los políticos y la

autoridad monetaria. Por ejemplo, las afirmaciones del instituto alemán

DIW apuntaban que un cambio a partir de 1,35 dólar/euro podría dañar el

crecimiento de Alemania, lo cual podría dar a entender que todavía queda

margen para comprar el Euro. Sin embargo, el ministro de economía

alemán, W. Clement, pedía una intervención por parte del BCE, sin dejar

pistas sobre el nivel a partir del cual él cree que sería razonable una

actuación para no dar al mercado ninguna facilidad para agotarlo sobre

seguro.

Ante los temores de intervención, la divisa corrigió a la

baja por lo que parece que no sería muy descabellado sospechar que el

nivel de 1,30 dólar/euro es de momento una referencia que no se atreverá

a sobrepasar alegremente. Nosotros continuamos pensando que la tendencia

del dólar será depreciadora, y que la diferencia con lo que veníamos

comentando hasta ahora únicamente estriba en que el BCE podría

intervenir para frenar la apreciación del euro, dejándolo relativamente

anclado a una banda que podría encontrarse en torno a 1,30-1,35.

Tendremos que esperar hasta finales de año (tras las elecciones en EE.UU.

quizá) para que el dólar retome su protagonismo de moneda fuerte. Parece

que últimamente las bolsas Latinoamericanas son objeto de volatilidad y

sobresaltos, que sin embargo no se han contagiado en absoluto a la bolsa

española, probablemente como consecuencia de la poca importancia que se

concede a lo negativo, como comentábamos más arriba.

Concretamente el Bovespa ha sufrido un fuerte descalabro tras el

escándalo que se ha levantado tras pillar in fraganti a un asesor del

jefe del Gabinete de Lula, José Dirceu, negociando operaciones ilícitas

con un capo de juegos de azar para financiar la campaña electoral del

actual presidente. Aunque este asesor ha sido destituido las

turbulencias continúan y no es descartable que Lula se vea obligado a

destituir al jefe del gabinete. Este incidente supone un varapalo para

Lula, que podría hacer que se cuestione su capacidad para terminar el

proceso de reformas que ha iniciado, dañando las perspectivas del país y

por tanto de sus mercados (sin embargo en España no se ha hecho eco

alguno de esta cuestión).

Esta misma semana el Banco Central

volvió a mantener los tipos por segundo mes consecutivo en el 16,5 por

ciento (algo lógico atendiendo a lo que ellos mismo comentaron sobre la

desaparición de los riesgos de no lograr la meta de inflación para

cierre de año) y el FMI ratificaba que todas las metas del acuerdo

crediticio firmado en septiembre de 2002 se habían cumplido.

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