La Escuela 2.0 a examen

Regulación

El plan del Gobierno para digitalizar las aulas está teniendo implantaciones diferentes en cada autonomía a causa de la descentralización de la educación.

El proyecto Escuela 2.0 nació con la intención de transformar en los próximos cuatro años el ámbito educativo de los últimos cursos de Primaria y los primeros de Secundaria. Su objetivo es la creación de aulas de última generación, dotadas con pizarras digitales y conexión inalámbrica a Internet.

El grueso de la medida está en que cada alumno y cada profesor dispongan de un ordenador portátil. De hecho, en este curso se pretende proporcionar un portátil a 400.000 alumnos y 20.000 profesores, digitalizando de este modo 14.400 aulas.

Para llevar a cabo estos objetivos, el proyecto cuenta con un presupuesto para el presente curso de 200 millones de euros. Dicha cantidad estará cofinanciada al 50% entre el Gobierno de España y las Comunidades Autónomas.

Han pasado siete meses desde que se pusiese en marcha esta iniciativa y los resultados se están caracterizando por su falta de homogeneidad. Esta consecuencia era previsible, ya que las competencias educativas en nuestro país se encuentran descentralizadas, por lo que es obvio que surjan distintos modelos en cada Comunidad Autónoma.

La medida ha suscitado muchos temas polémicos, en especial, la elección del sistema operativo de los equipos. Por ello, la mayoría de las comunidades están apostando por el arranque dual para sus equipos, en general con sistemas basados en Windows y Linux. Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Cataluña o País Vasco son algunas de las regiones que están confiando en este sistema.

A pesar de decidirse por el arranque dual, muchas comunidades están llevando a cabo experiencias muy interesantes con Linux. Un ejemplo es la distribución GNU/Linux Molinux, ya usada en diferentes competencias de la Junta de Castilla-La Mancha y que tiene más de 60 aplicaciones para la educación.

Otro caso interesante se da en Cataluña, donde los escolares disponen de Linkat, la distribución GNU/Linux de la Generalitat. Además, se ofrece Jclic, un entorno de software libre para la creación de aplicaciones educativas.

Pero en materia de software libre, Andalucía y Extremadura van en vanguardia. En el caso andaluz, se lleva muchos años apostando por este tipo de software. Los equipos del Plan Escuela TIC 2.0 cuentan con el sistema operativo Guadalinex, una versión andaluza de Linux adaptada a la educación. De hecho, con más de 250.000 computadoras trabajando con esta aplicación, la red andaluza es una de las mayores del mundo basadas en Linux.

El proyecto extremeño de software libre es considerado pionero en nuestro país. El desarrollo de aplicaciones educacionales de software libre, Linex, lleva muchos años funcionando en la comunidad. Este sistema operativo es el seleccionado para implantarse en los ordenadores que se están repartiendo en las escuelas extremeñas. Además, se lleva a cabo el proyecto LinexEdu para agrupar todo el software educativo en Debian.

En cuanto a los equipos utilizados, está predominando la elección del Toshiba NB200. A pesar de que cada comunidad es libre de elegir los ordenadores que estime más adecuados, este modelo es el que más se está considerando. El tamaño de la pantalla, su robustez y su gran autonomía parecen ser las razones que convencen a los gobiernos regionales. Asturias y Cataluña son algunas de las comunidades que ya han comenzado a distribuir los modelos del fabricante japonés.

Aunque muchos escolares, como los canarios, cántabros o vascos, ya están comenzando a recibir sus equipos, sus compañeros en otras regiones aún los esperan. Es el caso de Baleares, donde se está trabajando para dotar a las aulas de una infraestructura adecuada y se espera que en los próximos meses pueda comenzar la entrega de equipos a los alumnos.

También es el caso de Galicia, donde la Xunta trabaja para dotar a cerca de 15.000 alumnos de quinto de Primaria y primero de Secundaria durante el próximo curso. Algo similar ocurre en La Rioja, donde aún no se han concretado los plazos de la puesta en marcha del denominado programa Centros TIC Escuela 2.0.

La Comunidad Valenciana, Madrid y Murcia han decidido no adherirse al plan Escuela 2.0, ya que consideran que su planteamiento no está siendo adecuado. Incluso, desde el gobierno valenciano se ha asegurado que uno de los modelos más entregados -el Toshiba NB200-, puede causar miopía.

Aún así, estas regiones no van a dejar de apostar por la proliferación de las nuevas tecnologías. En vez de este plan, el Ejecutivo murciano pondrá en marcha el proyecto piloto Aula XXI. Su objetivo será dotar a los centros de conexión wifi, contenidos digitales y ordenadores portátiles para los escolares.

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