Los beneficios de Sony caen un 74,2 por ciento

Empresas

La compañía ha registrado una provisión de 342 millones de euros para afrontar el monumental coste de su campaña mundial de reemplazo de baterías defectuosas.

Sony ha anunciado una caída de su beneficio por operaciones de un 74,2 por ciento hasta 27.910 millones de yenes (186 millones de euros) en el primer semestre del año fiscal 2006, debido en gran parte al reemplazo masivo de sus baterías defectuosas.

La compañía japonesa, que ya había rebajado sus previsiones hace unos días, señaló también en el mismo comunicado que su beneficio neto aumentó un 60,2 por ciento, hasta 33.970 millones de yenes (227 millones de euros) en el periodo entre abril y septiembre. Otra de las razones de estos malos resultados es el retraso en el lanzamiento de la nueva consola Playstation 3.

Asimismo, los ingresos de Sony crecieron un 9,7 por ciento, hasta los 3,60 billones de yenes (24.105 millones de euros). No obstante, la compañía anunció la semana pasada que había registrado una provisión de 51.200 millones de yenes (342 millones de euros) para afrontar el monumental coste de su campaña mundial de reemplazo de millones de baterías defectuosas de ordenadores portátiles.

De igual modo, el gigante nipón de la electrónica Sony comunicó que rebajaba un 38 por ciento su previsión de beneficio neto para el año fiscal 2006, que finalizará el próximo 31 de marzo. Sony espera un beneficio de 80.000 millones de yenes (535 millones de euros), respecto a los 130.000 millones de yenes (870 millones de euros) que figuraban en su previsión de julio.

Este fuerte recorte se explica por la crisis provocada por la retirada de casi diez millones de baterías de ordenadores portátiles que corren el riesgo de recalentarse y provocar incendios. Dell fue quien dio la voz de alarma a mediados de agosto al ordenar la retirada de 4,1 millones de baterías de Sony. A la compañía estadounidense se le unieron paulatinamente la mayoría de los fabricantes de ordenadores clientes de la empresa japonesa.

El retraso en el lanzamiento de la PlayStation3 (PS3), previsto para mediados de noviembre en Japón y EEUU, y para comienzos del próximo año en Europa, también ha influido negativamente en los resultados de Sony.

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor