Altavoces Krueger, el refinado sonido de las tuberías

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Podrías pensar que estás ante una instalación de fontanería pero no, es un altavoz, y precisamente esos conductos tubulares que parecen pedir a gritos unas visitas de los personajes de Mario Bros. son la explicación de del excepcional sonido que son capaces de producir. Son obra de la casa Krueger (ninguna relación con el amigo Freddy) y se inspiran en las fluidez de líneas de objetos orgánicos.

El concepto subyacente al singular diseño de estos altavoces es que, según los ingenieros de la casa Krueger, los altavoces embutidos en cajas con forma de paralelepípedo no porducen sonidos naturales.

De ahí el empleo de estructuras tubulares que modulan las vibraciones para obtener un resultado más próximo a la realidad de lo que se reproduce. Además una gran ventaja de este tipo de construcción en altavoces es la ligereza, puesto que en comparación con altavoces de características sonoras semejantes el peso es menos que la mitad. Además se elimina la resonancia fronta y la difracción habitual de las cajas y la propagación del sonido se aproxima más a la que sucede en la interpretación en directo con instrumentos o voces humanas.

La ingeniosa patente evita las altas presiones internas y evita así las resonancias controladas y antinaturales. Se minimiza el área frontal para mejorar la amplitud del campo sonoro y se genera una emisión de frecuencias bajas amplia.

Los altavoces tubulars de Krueger están realizados en aleación de magnesio y aluminio, con la cúpula del tweeter en cerámica, base de alumnio y conectores recubiertos de oro. Ofrecen una respuesta en las frecuencias de 50Hz-22kHz con 200w de potencia.

Eso sí, haber desarrollado este tipo de altavoces tiene un precio: 2.000€. ─[Amazon]

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