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Apple vs el FBI: ¿defensa a la privacidad o a sus intereses comerciales?

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La negativa de Cupertino a ayudar al FBI a acceder al iPhone de uno de los terroristas de San Bernardino reaviva el debate entre privacidad y seguridad.

¿Cómo de seguro es tu iPhone? Un vistazo a la actualidad informativa esta semana te hará convencerte de que mucho. Al fin y al cabo, si ni los equipos de hackers del FBI son capaces de acceder a uno, no parece que tengas que preocuparte demasiado por tus datos e información confidencial si pierdes o te roban tu smartphone iOS. ¿Quién más podría optar por un iPhone a la luz de estos datos? Alguien que planee un crimen.

Estos últimos, no obstante, deberían esperar un poco antes de hacerse con un iPhone y guardar ahí toda la información relativa a su acto delictivo. El FBI no es capaz de acceder al iPhone de uno de los terroristas que a finales del año pasado planeó y llevó a cabo una matanza en San Bernardino, California, en la que murieron 14 personas. Amparándose en una ley de 1789, el organismo ordenó el pasado martes a Apple a desbloquear el smartphone. El miércoles, Tim Cook contestaba negándose a través de una carta publicada en la web de la compañía con palabras claras.

“El Gobierno de Estados Unidos ha ordenado que Apple tome un paso sin precedentes que amenaza la seguridad de nuestros clientes”, empezaba la carta. “Nos oponemos a esta orden, que tiene implicaciones que van mucho más allá de este caso legal particular”. A continuación, seguía una llamada al debate público, explicando por qué el cifrado es necesario, que siempre han colaborado con la justicia y por qué esta última orden es distinta.

“Nos han pedido que construyamos una puerta trasera al iPhone”, decía la carta. “Específicamente, el FBI quiere que hagamos una nueva versión del sistema operativo del iPhone, rodeando varias características de seguridad importantes, y que lo instalemos en el un iPhone recogido durante la investigación. En las manos equivocadas, este software -que hoy no existe – tendría el potencial de desbloquear cualquier iPhone en posesión de alguien”.

¿Quién tiene razón?

Tras esos dos primeros acontecimientos, con ambas posiciones claras, empezaron a surgir las reacciones por parte de políticos y empresas, mostrando su apoyo a uno u otro partido. La mayoría de los políticos que se pronunciaron lo hicieron a favor del FBI, urgiendo a Apple a ayudar al organismo. Colocarse del otro lado es peligroso, ya que puede hacer parecer que no se está en contra del terrorismo de forma clara y tajante. Algunos políticos, como los candidatos demócratas Bernie Sanders y Hilary Clinton, optaron por el silencio.

Desde el mundo de la tecnología todas las empresas se fueron decantando de forma pública del lado de Apple. Lo hicieron, Facebook, Twitter y finalmente también Google. No es que no quieran ayudar, dicen todas, dejando claro su rechazo a la violencia y al terrorismo, sino que lo que se pide, como dijo Cook en su carta, es diferente. Es ofrecer información que no está en su poder, crear algo que no existe.

Pero ¿qué mueve exactamente a Apple y a todas estas compañías a posicionarse de forma tan clara del lado del cifrado? ¿es realmente la protección a la privacidad de los consumidores? ¿es esa convicción de que “el mundo es mejor si no existe ese software”? Desde el Departamento de Justicia de Estados Unidos creen que no, y aseguran que Cupertino no dice las cosas de forma clara. Además de haber manipulado lo que piden realmente en la orden, que aseguran que no podría ser aplicado a otros smartphones, dicen que es preocupante que a Apple la muevan únicamente razones económicas.

“Preocupaciones de marketing o de políticas generales no son objeciones legalmente justificables contra la orden”, dice el Departamento de Justicia en el texto de una moción registrada el viernes. Que Apple prefiera publicitaria como una compañía que “ofrece protecciones de privacidad” no es razón suficiente para incumplir la orden. Tim Cook posiblemente tenga que declarar (ha sido citado, pero no está obligado a hacerlo), y James Comey, director del FBI también, así que el caso va para largo. Mientras tanto, eso sí, John McAfee se ha ofrecido a hackear el iPhone en cuestión. El FBI no fue capaz, pero él está convencido de que sí podrá.