Apple y sus caídas en bolsa: ¿qué retos las están provocando?

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Las últimas semanas han estado marcadas por la irregularidad de Apple en bolsa. Los retos de una competencia cada vez más feroz y unos márgenes de beneficio amenazados están provocando las dudas.

Apple ya no sube y sube en bolsa como este verano. Su techo, ese que muchos se preguntaban hace unos meses dónde estaba, lo alcanzó en septiembre y desde entonces la evolución del precio de sus acciones no ha hecho más que fluctuar, con una clara tendencia a la baja. Esta semana bajaron de los 500 dólares por primera vez en muchos meses, dejando bastante lejos los valores por encima de los 700 euros que tenían sus acciones en septiembre. ¿A qué se debe la irregularidad de Apple en bolsa en las últimas semanas?

Sería sencillo concluir que todo comenzó con el fiasco de iOS 6 en septiembre, pero quedarse ahí no explicaría los cambios constantes de unos inversores que no acaban de decidir si confían en Apple o no. La sombra de la duda se ha cernido sobre Cupertino por una serie de circunstancias y cambios en el mercado cada vez más difíciles de ignorar. Cambios en el mercado que podrían afectar hasta a Apple.

Hay tres factores principales que están provocando toda esta duda: la competencia, los márgenes de beneficio de Apple y Tim Cook. Lo de la competencia es sencillo: el mercado de los smartphones de alta gama ya no es territorio casi exclusivo de Apple. Smartphones del mismo nivel o superiores al iPhone que salen a la venta por un precio menor son ya algo habitual, algo que se ve todavía más claro en el mundo de los tablets. Google y Amazon están lanzando tabletas de alta gama sin casi margen de beneficio, lo que podría llegar a afectar las ventas del iPad.

La obligación de reducir sus márgenes

Los casi legendarios por amplios márgenes de beneficio que se queda Apple en sus productos podrían verse amenazados por esta competencia. El hecho de que los rivales estén lanzando productos de su mismo nivel a precios bastante más baratos hace que los inversores vean a Apple entre la espada y la pared: si no cambia nada en su estrategia, sus ventas caerán de forma inevitable; si empieza a reducir sus márgenes, los beneficios serán menores.

Preocupa también que Apple no tenga oferta para los mercados emergentes, que es donde se presume que los dispositivos móviles darán mayores beneficios en los próximos meses. El famoso iPhone low-cost del que tanto se habló hace un par de semanas tenía mucho sentido precisamente por esto.

Después están los profundos cambios que ha sufrido Apple en el último año, tras la muerte de Steve Jobs. Tim Cook ha probado ser un CEO competente, aprobado en general por analistas y expertos, pero también ha quedado claro que las cosas ya no son iguales. Su estilo de dirección es totalmente distinto, y estos meses vieron también cómo la cúpula directiva de Apple era reestructurada para dar más poder a Jony Ive, protegido de Jobs, y forzar la marcha de Scott Forstall, también uno de los favoritos del ex-CEO de Apple. Por el camino, Apple perdió la magia.

Es imposible saber si las acciones de Apple en bolsa se recuperarán y volverán a batir récords subiendo y subiendo o si la tendencia seguirá siendo negativa. Lo que sí está claro es que la firma tiene retos por delante. Su futuro en bolsa dependerá de si sale victoriosa.

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