El arte de disfrazar antenas de telefonía

Empresas

A todos nos gusta tener siempre la máxima cobertura en el móvil.

Pero luego no queremos que haya una antena de telefonía móvil en la azotea de nuestro domicilio. Tememos los posibles efectos de las emisiones de radio que generan las estaciones base cuando al mismo tiempo llevamos permanentemente encima un móvil, pero el ser humano es así de contradictorio.

De igual manera, podemos tolerar la presencia de dichas antenas siempre que no seamos del todo conscientes de su presencia, por ejemplo si se instalan antenas que camuflan o disumulan su naturaleza mediante disfraces. Ya es carnaval en el mundo de las telecomunicaciones. Y aún hay más.

Multiplicar la presencia de las antenas, además de conseguir mejor cobertura, tiene un innegable efecto negativo en la estética de los edificios.

Por eso hay empresas que se dedican a idear formas de hacer pasar una antena de telefonía por lo que no es eliminando así el impacto visual.

 

En el caso de la fotografía que hay sobre estas líneas la antena ha sido camuflada en el interior de una palmera más falsa que un duro de cartón pero que da totalmente el pego, especialmente si se mimetiza con palmeras auténticas alrededor.

Ejercicio de agudeza visual: detectar en menos de 3 segundos la palmera que no dará nunca dátiles.

La gran ventaja de camuflar las antenas en palmeras y no en árboles es que por la estructura de la palmera y su altura facilita mucho que la antena cumpla su misión primordial, que es ofrecer buena señal. Los árboles decorativos que ocultaban antenas no podían ser tan altos (a no ser que se simulase una secuoya) y ofrecían un aspecto muy poco natural. ─Antonio Rentero [Rachel Swaby /Fotografías: Chris “Powerpig” McVeigh & Tower Co]

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