La cámara digital de Kodak de 1975 [Veredicto: Frankenstein vive]

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Las fiestas pueden dar para mucho, incluso para adelantarse en el tiempo.

En un ambiente festivo y de celebración de la cultura en el verano de 1816, a orillas de un lago suizo, Mary W. Shelley urdió el gérmen de lo que más tarde se publicaría con el título de “Frankenstein o el moderno Prometeo”. Ese armatoste de la foto es ni más ni menos que un proyecto de cámara digital realizado en 1975, una cámara sin carrete que precedía en un par de décadas a lo que ahora ya es un estándar que prácticamente ha acabado con las cámaras de carrete. Además, está construída a partir de material recuperado de otros artilugios. Remiendos y sobras, un Frankestein cualquiera. ¿Deseas saber más?

Una vieja cámara de Super 8, un sensor CCD experimental y un grabador de cassette. Sí, las típicas cintas de música que aún quedan en el fondo de la guantera de tu coche. Eso es todo lo que necesitaron los muchachos de Kodak en 1975 para hacer fotografías sin carrete.

En su lugar la imagen (de 100 líneas de resolución, ríete tu del FullHD) tardaba 23 segundos en quedar grabada en la cinta, que luego de reproducirse en un aparato especial podía contemplarse en un televisor de blanco y negro.

El sistema se desechó argumentando que nadie querría ver fotografías en la tele y que los tan accesibles como peligrosos “álbumes” de fotos ya no podrían enseñarse a las visitas con tanta facilidad. La conclusión de los expertos de Kodak es que el sistema prometía, pero tendría que recibir profundas implementaciones de tecnología más avanzada en el futuro para ser viable. Por si acaso lo patentaron. ─Antonio Renero [The New York Times]

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