Los nuevos corazones de Twitter: por qué debería fijarse en Facebook

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Justo cuando Facebook logra huir del positivismo obligado del “me gusta”, Twitter se mete en el mismo lío.

Los usuarios de Twitter empezaron a notar hace unos días un cambio en el diseño de la red social. Un pequeño detalle que en principio no significa demasiado, pero que podría acabar creándole más problemas a la plataforma que los que intenta solucionar: ya no se marcan tuits como favoritos con una estrella, sino con un corazón. De hecho, el propio Twitter te dice que al darle estás diciendo “me gusta”. Justo cuando Facebook decidió huir de ese problema.

Desde Twitter explican su lógica diciendo que la estrella era muchas veces confusa para los nuevos usuarios, mientras que el corazón es universal. Además, dicen, “pueden gustarte muchas cosas, pero no todas son tus favoritas”. Lo que nadie entiende es por qué se limitaron al corazón y no añadieron más reacciones o emociones.

Y es que la red social de microblogging parece haber caído en la trampa de la que Facebook lleva tanto tiempo queriendo salir: ahora solo se puede reaccionar de forma positiva si no se quiere optar por escribir un tuit (algo que, como bien saben en Facebook, la gente hace menos) o limitarse a retuitear.

Twitter parece estarse fijando en el resto de las redes sociales: sus propias Vine y Periscope, y otras como Instagram utilizan los corazones desde hace años y, al ser más sencillas que Facebook, los usuarios no parecen sentirse limitados al solo poder reaccionar así a los contenidos. El objetivo final, como ellos mismos dicen sin sonrojarse, es atraer a nuevos usuarios. Los antiguos se acostumbrarán, como se han acostumbrado a todo.

El ejemplo de Facebook

¿Por qué debería Twitter haber seguido el ejemplo de Facebook? Al fin y al cabo, con todos los problemas que tiene la red de microblogging para controlar los tuits de naturaleza abusiva, añadir un corazón, una reacción puramente positiva, parece buena idea. No obstante, al contrario que Instagram o Vine, Twitter sí tiene algo más de la profundidad que ha obligado a la red de Mark Zuckerberg a añadir reacciones (dejando fuera, inteligentemente, el botón de “no me gusta”).

El cambio de estrellas a corazones, de favoritos a “me gusta”, no es solo puramente estético y puede cambiar cómo se utiliza la plataforma: mucha gente marcaba tuits como favoritos para leerlos después, y quizá ahora no se sientan tan cómodos al tener que decir “me gusta”. Del mero interés que mostraba la estrella, se ha pasado a algo con más significado, que puede hacer que muchos usuarios no se sientan cómodos.

La decisión de Twitter está siendo criticada por muchos, desde usuarios hasta sus propios empleados, pasando los medios de comunicación que ven a la red social demasiado desesperada, pero sin hacer cambios reales. ¿De verdad van a lograr con Moments o con sus nuevos corazones salir de la crisis en la que se encuentran?

El tiempo dirá si los nuevos corazones de verdad consiguen algo más allá de confundir a los usuarios actuales, si de pronto los jóvenes que se mueven en Snapchat e Instagram deciden darle una oportunidad al viejo Twitter. De momento, se queda en un pequeño cambio que parece extraño en la era de las reacciones.

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