Por qué comparar Amazon Prime Music y Spotify no tiene sentido

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Amazon busca mejorar su servicio Prime, no convertirse en un competidor de otros servicios de música en streaming.

Esta semana por fin vio la luz eso que se llevaba rumoreando varios meses: Amazon lanzó su propio servicio de música en streaming. El análisis superficial, no obstante, dejaba a muchos preguntándose por qué habrían lanzado algo así. Tan solo un millón de canciones, frente a los más de veinte millones de Spotify, hacen que todo el mundo tenga claro que nadie escogerá a Amazon sobre el servicio sueco. El plan de Jeff Bezos es otro.

Empecemos por el principio: ¿qué es exactamente Amazon Prime Music y quién lo puede contratar? En este punto de partida está ya la diferencia principal. El servicio de música en streaming no es más que una especie de regalo para los suscriptores a Amazon Prime. Todos ellos, que pagan 99 dólares al año por no pagar gastos de envío en sus compras en Amazon, tienen de forma automática acceso a ese millón de canciones. No es posible contratar Amazon Prime Music por separado.

Todo empieza a cobrar sentido. Si bien está claro que en Amazon seguirán negociando con las grandes discográficas (Universal es la que falta, ya que ambas compañías no llegaron a un acuerdo por temas de dinero) para ampliar ese catálogo poco a poco, el objetivo de Amazon Prime Music no es competir con Spotify. Al menos, con la versión de pago. Al nuevo servicio de música en streaming habría que compararlo, en todo caso, con las versiones gratuitas de los servicios de la competencia.

Ahí, a pesar de su pequeño catálogo y del hecho de que no vaya a haber novedades (posiblemente haya tan solo temas que tengan por lo menos seis meses), Amazon Prime Music gana. No deja de ser un servicio “gratuito” que ofrece escuchas ilimitadas sin publicidad. Ningún suscriptor de Spotify abandonará el servicio por Amazon Prime Music. Pero los suscriptores a Amazon Prime que utilizasen servicios gratuitos de otras plataformas, quizá sí se lo piensen.

El único objetivo: hacer Amazon Prime más atractivo

La lectura correcta de lo que pretende Amazon con este nuevo servicio es sencilla: hacer Amazon Prime más atractivo tanto para nuevos usuarios como, sobre todo, para los que están ya suscritos. Lo que empezó como una forma de atraer a compradores habituales de Amazon, ofreciendo envíos gratuitos a cambio de pagar 79 dólares al año (subieron la cantidad a 99 dólares hace poco), va pasito a pasito añadiendo otros servicios.

Los usuarios de Amazon Prime, además de no tener que pagar gastos de envío y, ahora, tener a su disposición un catálogo de un millón de canciones que pueden escuchar todas las veces que quieran sin publicidad (pueden hasta guardarlas en sus dispositivos para escucharlas offline), tienen también acceso a Prime Instant Video, una serie de contenidos en vídeo como series y películas, y hasta pueden hacer la compra diaria a través de Prime Pantry. La razón principal para hacerse suscriptor de Amazon Prime sigue siendo lo de los gastos de envío. Si además tienes acceso a todos estos extras, tomar la decisión puede ser más fácil.

Todo esto no significa que Amazon no tenga pensado entrar en el negocio de la música en streaming de forma más contundente dentro de un tiempo. Si logran mejorar su catálogo y dar con una solución que de verdad pueda competir contra Spotify, es muy probable que se planteen abrir la contratación de Prime Music a usuarios que no son Prime. También es cierto que Spotify cuesta más de 99 dólares al año, por lo que si Amazon iguala su catálogo, lo que ofrece por ese precio es mucho más.

¿Por qué le interesa a Amazon tener más usuarios en Amazon Prime? Además de lo evidente (usuarios que pagan 99 dólares al año frente a usuarios que no pagan nada), está también comprobado que los suscriptores de Amazon Prime compran mucho más en la plataforma de e-commerce que los no miembros. Jeff Bezos sabe lo que hace. En España, mientras tanto, habrá que seguir esperando.

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