5 cosas que aprender de los fallos de los emprendedores tecnológicos

Gestión empresarial

Bill Gates, Steve Jobs o Jack Ma también cometieron fallos, pero eso no les impidió seguir adelante y triunfar (aprendiendo de ellos).

Asumir riesgos es parte de la vida de todos. Pero cuando eres un empresario, la presión es más alta, y en esos momentos de alta presión se pueden cometer errores, con el consiguiente coste potencial para su negocio. Pero no olvidemos que incluso algunos de los empresarios más exitosos del mundo de la tecnología han cometido fallos millonarios. Si un fallo no supone la ruina del negocio, siempre puede aprovecharse como una oportunidad de aprender y mejorar de cara al futuro. Ellos lo han hecho.

1. Jeff Bezos o cómo es mejor dejar los detalles para tu equipo. El Fire Phone iba a ser el gran hit de Amazon en el mercado de los smartphones, pero acabó siendo un fracao total. Obsesionado por hacer un producto diferente, Bezos participó de manera activa en el desarrollo del teléfono, tanto que cada pequeña decisión tenía que tomarse a través de él. Estaba tan encima de la creación de la experiencia en 3D que los diseñadores ya no pensaban en un producto para sus clientes, sino en uno para Bezos.

2. Steve Jobs o cómo seguir innovando a pesar del fracaso. Hoy Apple es sinónimo de productos de éxito garantizado, pero los que conocen su historia recordarán fracasos como el Lisa, el Newton o el Apple III. Steve Jobs tenía una visión brillante de cómo podría evolucionar la tecnología en el futuro, aunque a veces sus ideas llegaban un poco pronto. Sin embargo, acabó revolucionando la música y la telefonía.

3. John Sculley o sentir que la pasión por su empresa es mejor que un currículo. A principios de los 80, Jobs convenció a John Scully, por entonces presidente de Pepsi-Cola, de ser el CEO de Apple. Buscaba alguien con más experiencia en operaciones y marketing, pero los choques de personalidad, los diferentes estilos de gestión y las visiones opuestas de Apple dieron lugar a fuertes discusiones. Finalmente, Jobs perdió el apoyo de la junta y fue despedido por Scully.

4. Bill Gates o no hay enemigo pequeño. Cuando en 1997 Apple estaba en el fango, Microsoft invirtió 150 millones de dólares en comprar acciones de la empresa de la manzana y ayudarla a ponerse en pie de nuevo. Gates pensó que el suyo era un gesto amable con pocas consecuencias sobre el mercado informático en el que entonces reinaba Microsoft. Pero Apple dio el golpe con el iMac y la apuesta por la innovación ayudó a convertir a Apple en una empresa rentable y, a la larga, más competitivo de lo que Gates había imaginado.

5. Jack Ma o no subestimar a tus cofundadores. El fundador de Alibaba, Jack Ma, fue sincero allá por 2001 con sus compañeros de aventura: la posición más alta que podían ocupar eran puestos de gestión, ya que el presidente y los altos cargos ejecutivos serían ocupados por personas del exterior. Pasaron los años y los directivos contratados para los cargos más altos decidieron dejar la empresa, mientras que sus compañeros demostraron que podian llegar a puestos de responsabilidad.

Vía TNW.

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