¿Puede haber convertido Google a Bing en el mejor buscador?

Empresas

Durante años, incluso décadas, la informática tenía un líder mundial hegemónico, Microsoft, gracias a la popularidad de su sistema operativo Windows en sus distintas versiones domésticas y profesionales.

Además de otras soluciones de software, como la omipresente suite ofimática Office e incluso juegos, como los imprescindibles “Age of Empires” y “Flight Simulator”, en sucesivas ediciones, mantenían a la compañía fundada por Bill Gates en una posición de dominio.

Pero Internet pilló al gigante con el paso cambiado y si con Explorer le costó pero logró una posición casi de monopolio en los navegadores, desplazando a históricas reliquas como los pioneros Mosaic o Netscape, con los buscadores ha perdido totalmente la batalla.

No fue el primero pero sí el que logró hacerse con el favor del público. Google es indiscutible sinónimo de buscar y encontrar en la Red, pero Bing, el buscador de Microsoft, podría estar en condiciones de disputar ese podio gracias, precisamente, a la potencia y eficiencia de Google.

La integración de los resultados de las búsquedas de Google con su extensa red de servicios añadidos (Google+, Picasa, YouTube…) puede haber visto cómo se vuelve en contra de los resultados esperados por los usuarios.

Ante una búsqueda concreta sobre un restaurante es posible que termines visitando enlaces en los que un amigo con el que estás conectado en la red social de Google está contándole a alguien su experiencia en dicho restaurante… cuando lo que estás buscando en realidad es la dirección y el teléfono del restaurante.

Es una de las nuevas características de las búsquedas con Google en las que prioriza los resultados procedentes de información de Google+ por encima de la relevancia real de la información que aparece en Internet. Algo que parecía un avance puede terminar suponiendo u paso atrás.

Se puede detectar una mayor incidencia en la aparición de resultados provenientes de Google+ que de aquellos provenientes de Facebook o Twitter, un claro síntoma de que Google arrima el ascua a su sardina (cosa lógica, por otra parte) aun a fuerza de dejar en un puesto secundario la relevancia que pudieran tener resultados “externos” a su propio entorno que, efectivamente, terminan por centrar los contenidos en los que “pertenecen” al Universo Google pero por el camino te puedes perder algo que sería “externo” pero quizá más enriquecedor para lo que el usuario esperaría obtener del buscador.

Y aquí es donde llega Bing.

Puede que la culpa la tenga el hecho de que en Microsoft no tiene una red tan extendida de servicios online añadidos a una cuenta de usuario como sí tiene Google, pero de momento parece que no establecen esa prioridad en la que la relevancia real del término buscado pasa a un segundo plano, con lo que en la mayoría de las ocasiones

¿El resultado? Pues no se parece demasiado al Google actual, pero en el fondo la evolución de este buscador puede haber convertido a Bing en el Google de hace unos años, aquel que logró convertirse en EL buscador.

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor