“Sorpasso” digital: ya se venden más ebooks que libros de tapa dura [Veredicto: y esto no ha hecho más que empezar]

Empresas

Desde Gutenberg no se ha producido una revolución más importante en el campo de la difusión de la cultura que Internet y la inmediatez en la comunicación, pero ha tardado un par de décadas que el libro se transformase a un formato electrónico que contribuyese a su popularización a través de lectores portátiles que pudiesen competir con el suplicio de leer en un ordenador. No ya por la fatiga visual o incluso el perjuicio que puede causar la lectura en una pantalla sino por la dependencia de un dispositivo al que el bueno y viejo libro le seguía ganando en portabilidad. Cuando llegaron los lectores portátiles de libros electrónicos, ocupando lo que un cuadernillo pero con capacidad  para miles, millones de páginas, algunos vislumbraban la venidera revolución, que según datos de sitios especializados como Amazon no es que sea imparable, es que ya se ha roto la primacía del papel al consolidarse el mayor índice de ventas de libros digitales que de sus contrapartidas en tapa dura.

Fue a mitad del año pasado cuando el portal Amazon constató que vendía más ebooks que libros.

Podía argumentarse entonces que se trataba de cifras referidas a un único establecimiento, pero lo cierto es que se trata de uno de los más importantes del mundo en ese sector, junto con su omnipresente competencia, Barnes&Noble, cuyas cifras no diferían mucho de ese resultado.

Ahora lo confirma la Association of American Publishers, la Asociación de Editores Americanos que reconoce que el nicho rey de la publicación, el libro de tapa dura, ya ha sido sobrepasado por las ventas de libros electrónicos. De hecho el incremento es sustancial, desde que llegó el nuevo Kindle al mercado se ha alcanzado un 30% anual de aumento de ventas de ebooks.

También contribuye a ello la popularización de los dispositivos portátiles como los tablets o los nuevos smartphones de pantallas de 4 y más pulgadas donde leer un libro ya no es un suplicio. De hecho hay lectores electrónicos de libros digitales con pantalla de 5″ con lo que parece haberse alcanzado un punto de equilibro en cuanto a lo que se considera el tamaño adecuado en dispositivos portátiles que permite una lectura cómoda y al mismo tiempo no compromete la portabilidad.

Tanto la exitosa plataforma iOS con su AppleStore como el AndroidMarket para la infinidad de dispositivos con dicho SO ayudan a que cada vez haya más usuarios que ni siquiera necesiten un dispositivo dedicado como es el libro electrónico, de manera que la progresión en el crecimiento de esa difusión no significa un aumento directo de las ventas de los dispositivos dedicados sino una proliferación de dispositivos multipropósito donde también se puede leer.

En este sentido es también determinante la posibilidad de sincronizar la lectura entre múltiples dispositivos, de tal manera que por la noche antes de dormir se puede leer en el lector digital que dejamos en la mesilla, de camino al trabajo en el transporte colectivo se puede continuar en el tablet y mientras esperamos turno en la cafetería aún podemos avanzar unas páginas desde el smartphone.

Por último no hay que olvidar un dato curioso. Al parecer los lectores de libros electrónicos leen más, mucho más. Más libros y durante más tiempo, pero además no dejan de leer libros en formato papel, que tampoco dejan de adquirir. ─[The LA Times / Association of American Publishers / FuturEbook]

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor