El Gran Telescopio de Canarias podría distinguir las luces de un coche en Australia

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-Papá, ¿qué está más lejos, Sevilla o la Luna?

-Hijo, pareces tonto… ¿tú puedes ver desde aquí Sevilla?

 

Las malas pasadas que nos juega a veces la dichosa curvatura terrestre, con lo a gusto que estábamos hace 500 años cuando la Tierra “era” plana y lo peor que podía pasarte es que al llegar al borde te cayeses con barco y todo. Evidentemente es imposible en la práctica que desde el GranTeCan se pueda ver nada que esté en Australia (salvo quizá si colocásemos un espejo en órbita) pero es un ejemplo bien gráfico para explicar su tremenda capacidad de alcance observacional y al mecanismo que le permite compensar la pérdida de luminosidad que tiene lugar cuando la luz de una estrella atraviesa nuestra atmósfera. Y aún hay más.

Cuando hablamos de GRAN Telescopio para referirnos al de Canarias el término no es gratuito.

Comenzando por lo que costó (más de 100 millones de euros) y por las magnitudes de su espejo, que además te tener un diámetro de 10 metros está compuesto de 36 piezas hexagonales de vidrio cerámico Zerodur de 8 centímetros de grosor y en cuya superficie la precisión de fabricación es tal que si cada uno de los mismos fuese del tamaño de toda la Península Ibérica no habría una imperfección superior a 1 milímetro de altura.

Mediante un sistema especial de reposicionamiento de esas 36 piezas que componen el espejo los astrónomos son capaces de configurar la alineación de forma independiente varias veces por segundo para evitar las degradaciones que en la imagen captada puedan producir las perturbaciones atmosféricas, el clima, la temperatura, la gravedad… El sistema que usa para captar las imágenes se denomina OSIRIS, acrónimo en inglés de sistema óptico para obtención de imágenes y espectroscopio integrado de baja resolución.

Cuenta además con u mecanismo que le permite una espectroscopia de múltiples objetos así como filtros ajustables de banda estrecha capaces de detectar la luz de los objetos más ténues y alejados posibles. Son estas las características que le permitirían captar la luz de los faros de un coche desde los aproximadamente 15.000 kms que hay entre Canarias y Australia… si no fuera por la dichosa curvatura terrestre. ─Antonio Rentero [Gran Telescopio Canarias]

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