Esta casa para juegos infantiles es la bomba

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El escultor Dietrich Wegner ha decidido aunar juegos y guerra.

Los niños podrán divertirse con uno de los símbolos más evidentes de la destrucción bélica gracias a esta casa-árbol con forma de hongo atómico. Pero no corras a comprarlo a la tienda de juguetes porque de momento está expuesto como obra de arte. Y aún hay más.

Con una estructura de hierro y madera y un exterior de materiales sintéticos en forma de nube atómica, Hiroshima se ha transformado en un juguete.

Aunque para un adulto esta mezcolanza puede parecer abominable, seguramente habrá muchos niños que lo encontrarían ideal para jugar y refugiarse en su acogedor interior. El autor ha expresado que trata de representar “la contradicción de dos ideas en conflicto”. Seguro que los niños se llevarán un berrinche cuando los papis no les dejen subir a jugar y esconderse. ─[Laughing Squid]

 

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