Los tablets basados en Android pueden utilizar gamepads de PS3 o Xbox 360 para jugar y el puerto HDMI para conectarse al televisor, lo que les convierten en una consola de juegos.
La tecnología USB 3.0, que tanto tiempo ha tardado en despegar, empieza a implantarse con fuerza y se espera que este año decenas de millones de dispositivos utilicen este estándar.