El fabricante Proview Technology se ha salido con la suya. Las autoridades mandarinas ya están incautando los tablets de Apple vendidos en la región de Xinhua por haber usado de forma ilegítima la denominación “iPad”, propiedad del primero.
Los de Cupertino extienden la batalla legal al nuevo teléfono de Samsung, acusando a la coreana de haber infringido cuatro de sus patentes con el dispositivo.