Actualidad TI Programación

El Tribunal de Justicia de la UE dictamina que el lenguaje de programación no tiene derechos de autor

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha sentenciado que ni las funciones de los programas de ordenador ni su lenguaje pueden recibir la protección de los derechos de autor. Según el Tribunal esto supondría “monopolizar las ideas” lo que podría perjudicar el progresi tecnológico y el desarrollo industrial. Llevando el ejemplo al absurdo sería tanto como permitir que el idioma español pudiese registrarse por una empresa, que esta tuviese protección por derechos de autor y que hubiese que pagar por escribir cualquier cosa en español.

Apple patenta una tecnología que te permitirá crear aplicaciones aunque no sepas programar

¿Quieres crear una aplicación pero no sabes programar? No problem. Apple te permitirá crear software y desarrollar tu genial idea aunque no tengas ni la más mínima idea de programación. Es lo que revela una de estas patentes que luego quizá nunca lleguemos a ver hecha realidad, aunque en este caso pinta tan bien que sería una lástima que no llegue a ver la luz.

Ya puedes programar directamente con tu WP7

Últimamente Microsoft está haciendo las cosas bastante bien, sobre todo en el mercado de móviles e innovación. Puede que los últimos productos que han sacado hayan sido un poco desastrosos y los cancelen por doquier, pero cosas como Photosynth y WP7 demuestran el potencial que esta nueva era de Microsoft puede alcanzar.

Por fin, gracias a WP7 el concepto simple y lógico de poder usar el propio teléfono para programarlo se convierte en realidad gracias a TouchStudio. Descúbrelo a continuación.

siseneG, el relato más corto de Arthur C. Clarke

Después de 10 años, en 1984, Arthur C. Clarke escribió un relato corto. Un microrrelato, en realidad.

Lo envió al director de la revista Analog en marzo de ese orwelliano año y fue publicado un par de meses más tarde. La carta era manuscrita, un par de hojas, una en la que Clarke explica de su puño y letra que es el primer relato corto que escribe en una década, concediendo que no suelen ser tan cortos, y otra con el propio relato.

Tiene 31 palabras de extensión (29 en mi modesta traducción) y se titula “siseneG“. Ahora lee de atrás hacia adelante. Y aún hay más.