Los de Cupertino extienden la batalla legal al nuevo teléfono de Samsung, acusando a la coreana de haber infringido cuatro de sus patentes con el dispositivo.
Según revela un informe, el año pasado se vendieron 487,7 millones de teléfonos inteligentes frente a los casi 415 millones sumados entre equipos de escritorio, portátiles, netbooks y tabletas.
El fabricante finlandés cerró el año con 1.164 millones de euros en pérdidas y sus ventas en el último cuarto han caído un 20,9% en relación a 12 meses atrás.